UN DÍA ESPECIAL
Pienso que todos los días me siento igual, pero el 20 de enero de este año mes sentí diferente, me desperté como cualquier otro día, pero sabía que ese día iba a hacer cosas que no todos los días hago con mi familia, no podía esperar a que mi mama y mi abuela fueran más especiales por que ya lo eran, me dieron un cálido abrazo y dulce beso que reflejaba el amor de todo una vida llena de esperanzas. Desayune un rico omellete, chocolate, panqueques y pan, eso si algunas cosas que hago todos los días hice, como bañarme…..ese día me puse un jean, una camiseta blanca, nada raro en mí, un buzo azul y unos tenis negros. Durante toda la mañana el teléfono sonaba bastante hasta mi tío que vive en Miami también llamo, claro todos los que sabían que eran mis cumpleaños me llamaron.
Ya al pasar la mañana llego mi primo juanes y me dio un fuerte abrazo que me quito el aire por un segundo pero me alegro que estuviese ahí, llego con una torta de chocolate abordo. Con él y mi mama nos fuimos a almorzar, cogimos un taxi hasta el Mc Donals donde pedí una hamburguesa de doble cuarto de libra con queso con papas y gaseosa, mi primo pidió lo mismo y mi mama pidió una ensalada, el caso es que en ese rato me reí mucho con mi primo, ya cuando terminamos de comer nos fuimos caminando de regreso para mi casa. Cuando llegamos al apartamento, también llego mi tía y me cantaron el feliz cumpleaños y como raro no sabía qué hacer cuando me lo estaban cantando, de alguna manera me sentía feliz pero también estaba triste porque cada vez voy creciendo más, las personas que uno más quiere y lo han acompañado durante toda la vida envejecen y algún día se irán de este mundo. En fin terminaron de cantarme el feliz cumpleaños y me abrazaron de nuevo, después con mi primo estuvimos en el computador un buen rato.
Llegando la noche mi tío me invito a comer en algún lado, no sabía dónde, con mis primos y su novia. Cuando llegamos al lugar era pizza hut, bueno entramos y nos sentamos en una mesa, pedimos una pizza de peperoni, cuando terminamos de comer en algún momento llegaron todos los empleados del lugar a la mesa y me cantaron el feliz cumpleaños, bueno si sabía que estaba feliz por que como raro estaba “toteado” de la risa, ese momento fue especial, porque algo que es un buen gesto de mi tío nunca mi padre me haría algo así, es irónico que mi padre sea así pero uno que hace. Al final me llevaron a mi casa y llegue a meterme en mi camita….y me dormí rápido.
Lo que pensé durante todo el día fue que a veces no valoro suficiente a mi familia para merecerme todo lo que me hicieron durante todo el día, los único que quiero es nunca olvidarme de ellos, tener en cuenta que siempre voy a contar con ellos y ellos contaran con migo.